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Chau Mal Humor

"Somos lo que comemos" todos conocemos esta frase. Entonces me pregunto, ya que la sebemos, ¿estamos dispuestos a utilizar los alimentos para ser mejores personas? Los alimentos que podemos llegar a consumir tienen un efecto en nuestro organismo que se relaciona con su funcionamiento, esto incluye nuestro cerebro, y en consecuencia, mi estado de ánimo puede verse afectado por lo que yo como.

Somos lo que comemosLA SERETONINA, un neurotransmisor presente en nuestro cerebro (también se encuentra en el instestino) es uno de los principales encargados de producir la sensación de bienestar en todo nuestro cuerpo. Todos la poseemos, pero su presencia en el cerebro puede verse disminuida especialmente por el estrés y el descanso inadecuado. La disminución de la serotonina produce varios síntomas, tales como: agotamiento, depresión, ansiedad, angustia, irritabilidad e impulsividad, entre otros. ¿Cómo puede una persona con uno o más de estos síntomas estar alegre? Lamentablemente estos síntomas son más habituales de lo que quisiéramos. Todos estamos afectados o conocemos alguna persona (o más) que está bajo estrés. Si bien este problema es común a casi todas las personas que vivimos en grandes ciudades, hay solución. Podemos aprender a manejar las situaciones comunes que nos estresan para evitar que este problema termine afectándo nuestro humor y calidad de vida. Además del manejo del estrés, podemos implementar una alimentación saludable que favorezca la reducción de nuestro estrés, que baje la ansiedad y aumente los niveles de serotonina, la cual mejorará nuestra percepción de bienestar.

¿Estás listo para mejorar tu estado de ánimo? Mencionaré algunos principios sencillos que serán poderosos en la medida que los vayas implementando. No dejes de hacer la prueba, el hecho de que sean fáciles de llevar a cabo no significa que no surtan efecto.

En primer lugar, necesitas saber que en lo referente a nuestra salud, no existen atajos. Eso nos indica que nuestro nivel de ansiedad debe bajar, ya que necesitamos desarrollar paciencia, a su tiempo cosecharemos; y esto está lejos de ocurrir en forma instantanea. Muchas veces el ritmo de vida acelerado nos deja una impronta, la ansiedad,y ésta no nos permite valorar el efecto que una conducta saludable tiene en el tiempo, y terminamos valorando o desechando las conductas por su resultado inmediato. Todo lo que sembremos en nuestro cuerpo relacionado con la salud, en su debido momento lo vamos a cosechar. Es una ley de la vida. Por lo tanto, si el primer día que me dispongo a implementar rutinas saludables para mejorar mi estado de ánimo, no veo el resultado, no tengo por qué deprimirme o desilucionarme, simplemente tengo que ser un poco más paciente y esperar con fe. Cada vez que hago algo para mejorar mi salud, naturalmente debería sentir felicidad, ya que estoy utilizando mi libertad para hacer algo que no solo va a favorecer mi cuerpo, sino seguramente traerá aparejado bienestar para todas las personas que tiene que soportarme a diario.

El malestar o mal humor muchas veces puede relacionarse con alguna carencia nutricional. Cuando nuestro cuerpo necesita algo que no fue consumido, da señales, y una de estas puede ser irritación o aumento del apetito. La mejor manera de contribuir con nuestro cuerpo desde la alimentación, es comiendo alimentos variados. Ningún alimento es completo en si mismo, entro todos trabajan en forma coordinada para cubrir las necesidades de cada ser humano. El consumo de cerales integrales, como arroz integral, avena trigo quínoa o mijo pelado, nos aportan hidratos de carbono complejos, los cuales permiten que nuestra glucemia (nivel de azúcar en sangre) se mantenga más estable a lo largo de todo el día. La glucemia es el combustible por excelencia de nuestro cerebro, su bienestar depende en gran medida de la presentacia de la misma. Este tipo de alimentos también mejoran la absorción de triptófano, un aminoácido que es precursos de la serotonina. Por lo tanto, el consumo de cereales integrales debería ser cotidano.

Otro grupo de alimentos de suma importancia en nuestro estado de ánimo son aquellos ricos en triptófano. Si bien a veces nos resulta difícil reducir nuestro nivél de estrés (causante del descenso de serotonina), si podemos con facilidad incorporar alimentos ricos en triptófano asegurando así que nuestro organismo vuelva a forma la preciada serotonina. Estos alimentos necesitan ser incorporados en cada comida que realicemos; es decir 3 o 4 veces en el día. Los alimentos actúan por acumulación, por lo tanto, no vamos a llegar a ver los resultados que esperamos. Los alimientos ricos en triptófano que mejoran la funsión de nuestro cerebro son las legumbres, brócoli, kiwi, semillas de sésamo y zapallo, nueces, tofú (queso de soja) y maní. Otros alimentos, de origen animal como el huevo, los pescados y los lácteos, además de tener triptófano, resultan tan difíces de digerir y absorber para nuestro aparato digestivo, que terminan desgastando más el cerebro en lugar de cargarlo de energía, Pueden utilizarse estos pero con moderación.

Además de los cereales y aquellos alimentos que son fuente de triptófano, las neuronas necesitan de grasas saludables y oxígeno. Las grasas saludables (omega 3,6 y 9) las podemos encontrar en los frutos secos (semillas, almendras, castañas), en el pescado de mar profundo (no de criadero), y en tros frutos como son las paltas, el coco y las aceitunas. El consumo cotidiano de este tipo de grasas es recomendable, incluso es útil tener una dosis de grasas saludables en cada comida que realicemos.

Para lograr oxigenar bien nuestras neuronas, se requiere tiempo, una caminata al aire libre de 20 minutos es suficiente para comenzar.

Es incalculable la cantidad de beneficios que el ejercicio al aire libre nos provee; ¡demasiado bueno para dejarlo pasar!

Combinando todos estos ingredientes, junto con un buen descanso nocturno, lo que significa que me acuesto a dormir entre las 22:00 y las 23:00 hs, van a ser de tal beneficio para nuestro sistema nervioso que podremos olvidarnos del estrés, angustia, ansiedad yt odos sus condimentos.

Una última recomendación es dedicar tiempo para estar con nuestros afectos. Tanto los abrazos como la sensación de seguridad y de ser amagos aumenta en nuestro organismo una hormona llamada oxitocina. Esta hormona se comporta como un neutrotransmisor a nivel cerebral mejorando junto con la serotonina nuestro estado de ánimo. ¡Una excelente excusa para parsar tiempo con nuestros amados!

Lic. Marien Picasso

Lic. Marien Picasso