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Hipertensión Arterial: el enemigo silencioso

La hipertensión arterial (HTA) es una de las enfermedades más frecuentes del mundo occidental. Una investigación reciente (Estudio RENATA), realizada por el Consejo de Hipertensión Arterial de la Sociedad Argentina de Cardiología, confirma que en nuestro país la HTA está presente en un tercio de la población adulta y en casi el 70% de los adultos mayores.

El principal problema radica en que habitualmente no produce síntomas y por ello uno de cada tres de quienes la padecen lo desconoce. Además, uno de cada tres de quienes se saben hipertensos, no tiene la presión controlada en los límites normales. Esto es por debajo de 140 de máxima y 90 de mínima.


(OPS Organización Panamericana de la Salud: http://www.paho.org/)

 

Este enemigo silencioso cuando no es enfrentado mediante un tratamiento adecuado, tiene la capacidad de enfermar progresivamente a las arterias. De esta manera afectará cualquier tejido, desde la circulación de las piernas hasta los ojos, pero especialmente dañará a los llamados “órganos blanco”: corazón, cerebro y riñones. Por ello predispone el desarrollo de enfermedades que ponen en riesgo la vida y son fuente de discapacidad, como los accidentes cerebrovasculares (ACV), infartos de miocardio, insuficiencia cardíaca e insuficiencia renal.

La buena noticia es que, bien tratada y controlada, la aparición de estas desgraciadas complicaciones puede reducir su frecuencia a la mitad. Hoy contamos con medicación segura y efectiva que, dirigida por profesionales con experiencia, mejoran significativamente las expectativas y la calidad de vida de los pacientes hipertensos.

La HTA está íntimamente relacionada con la ingesta de sodio. En Argentina el consumo promedio de sal ronda los 12 gramos por día, casi tres veces más que los máximos aconsejados. Todas las medidas que favorezcan su disminución en la dieta, la sustitución por otros condimentos o especias y evitar los alimentos enlatados y procesados ricos en sodio, han demostrado ser efectivas para evitar las complicaciones cardiovasculares.

Lo más importante será prevenir la aparición de HTA y para ello lo esencial es llevar un estilo de vida saludable. El riesgo de padecerla o agravarla se puede reducir haciendo una dieta equilibrada, previniendo el sobrepeso, evitando el consumo de tabaco y el uso nocivo de alcohol y realizando regularmente actividad física aeróbica.

Dr. José Luis Barisani
Jefe de Unidad Coronaria de la Clínica Adventista Belgrano